Cada familia, un mundo

“Familias a la carta” es un concurso provincial de narraciones, dibujos y fotografías de niñas, niños y adolescentes destinadas a tu familia y tu comunidad.

Si tenés entre 8 y 18 años, podés participar a través de la web: http://www.enredate-cba.org/. subiendo tus cartas y postales, viendo lo que hicieron otras niñas, niños y jóvenes, comentando y votando por tus trabajos preferidos.

Tenés tiempo hasta el 31 de Agosto del 2009

Trabajos presentados por alumnas de la Escuela

Galería de Cartas (Juveniles)

Carta a una prima

Por: Micaela Belén Soriano

Querida Prima:

Te escribo para agradecerte  por haber estado conmigo en las buenas y en las malas, por nunca haberme dejado sola, por ayudarme siempre  en todo lo que has podido, por permitirme ser más que tu prima, por tu carácter, tu forma de ser, por tu personalidad.

Quisiera pedirte que continuemos así, yo desde acá recordándote y vos desde donde estés guiándome o poniendo a las personas correctas en mi camino, para que mi vida no esté tan vacía y fría.

Sé por ejemplo, que me enviaste a Ivonne que es mi amiga y compañera, ella comparte conmigo todo lo bueno y lo malo, por momentos nos agarra la locura y nos duele la panza de tanto reírnos.

En fin, me gustaría que estuvieras aquí  para compartir estos momentos pero eso es algo que no puedo decidir yo, de todas formas intento verte cada noche y miro todas las estrellas que puedo pero nunca te encuentro.

Deseo de una hija

Por: Ivonne Vaira

Mamá:

Cuantas veces  no he podido decirte Mamá. No he podido escuchar tu voz, no he podido darte un beso, no he podido  hacerte tarjetitas en tu día.

Papá  me ha contado de ti, cómo eras y qué te gustaba hacer. Hace poco me mostró unas fotos tuyas y los ojos se me llenaron de lágrimas.

¡Sos tan linda! ¿Sabés? Tengo un sueño en mi vida que deseo con toda el alma. “Poderte conocer”.

Papá  y el tío me prometieron un viaje para encontrarme con vos y la verdad es que no veo la hora de que llegue ese día, aunque también debo decirte que tengo muchos miedos y preguntas. Pero ya nada importa, sólo este deseo de poder encontrarte y decirte “Mamá”.